Llamas ardientes de esperanza y ensueño envolvíanme el espíritu y de mi brotaba una inspiración tan feliz de ser cándida, que no acertaba a decirla con palabras
----
Escuchándole, estaba atónito.
¿Quién era ese pobre ser humano que pronunciaba palabras tan terribles y nuevas...?, ¿que no pedía nada más que un poco de amor?