EL CENTINELA
[Cohibido y titubeante, se dirige a Creonte]
(...) me habré detenido varias veces en el camino pensando si debía volverme atrás... Mi corazón me decía: "¿Por qué corres, infeliz?... ¿No sabes, desgraciado, que tú la pagarás ni bien llegues?... ¿y persistes?"
(...)
Por fin me decidí y he venido a tu presencia. Te hablo, entonces, con la esperanza de que no me podrá suceder más que aquello que me tenga reservado el destino...