dosis literaria · extractos de textos

Rima XXXVII, G.A. Bécquer

Antes que tú me moriré; escondido 
en las entrañas ya 
el hierro llevo con que abrió tu mano 
la ancha herida mortal. 

Antes que tú me moriré; y mi espíritu, 
en su empeño tenaz, 
se sentará a las puertas de la muerte, 
esperándote allá. 

Con las horas los días, con los días 
los años volarán, 
y a aquella puerta llamarás al cabo... 
¿Quién deja de llamar? 

Entonces, que tu culpa y tus despojos 
la tierra guardará, 
lavándote en las ondas de la muerte 
como en otro Jordán; 

allí donde el murmullo de la vida 
temblando a morir va, 
como la ola que a la playa viene 
silenciosa a expirar; 

allí donde el sepulcro que se cierra 
abre una eternidad, 
todo cuanto los dos hemos callado, 
allí lo hemos de hablar.