—Suena esto tan mal, una palabra de esta clase como bestia o bruto. No se debería hablar así de los animales. Es verdad que a veces son terribles, pero desde luego son mucho más justos que los hombres. —¿Qué es eso de “justo”? ¿Qué quieres decir con eso? —Bueno, observa un animal cualquiera: un gato, un pájaro, o uno de los hermosos ejemplares en el Parque Zoológico: un puma o una jirafa. Verás que todos son justos, que ni siquiera un solo animal está violento o no sabe lo que ha de hacer y cómo ha de conducirse. No quieren adularte, no pretenden imponérsete. No hay comedia. Son como son, como la piedra y las flores o como las estrellas en el cielo. ¿Me comprendes? Comprendía.
Estamos en el Atico
y ahora, vos también estás
dosis literaria · extractos de textos
de Demian, de Herman Hesse
Por eso cada uno tiene que descubrir por sí mismo lo que le está prohibido. Se puede ser un gran canalla y no hacer jamás algo prohibido. Y viceversa. Probablemente es una cuestión de comodidad. El que es demasiado cómodo para pensar por su cuenta y erigirse en su propio juez, se somete a las prohibiciones, tal como las encuentra. Eso es muy fácil. Pero otros sienten en sí su propia ley; a esos les están prohibidas cosas que los hombres de honor hacen diariamente y les están permitidas otras que normalmente están mal vistas. Cada cual tiene que responder de sí mismo.
de Demian, de Herman Hesse
No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las enseñanzas ni en los libros: comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos.
de Crimen y Castigo, de Dostoiewski
Sí,
el hombre lo tiene todo al alcance de la mano,
y, como buen holgazán, deja que todo pase ante
sus mismas narices... Esto es ya un axioma... Es
chocante que lo que más temor inspira a los
hombres sea aquello que les aparta de sus costumbres.
de Así habló Zaratustra, de W.Nietzsche
Y Zaratustra habló así al pueblo:
Yo os enseño el superhombre14. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis
hecho para superarlo?
Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos: ¿y queréis ser
vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal más bien que superar al hombre?
¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y justo eso es
lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa15.
Habéis recorrido el camino que lleva desde el gusano hasta el hombre, y muchas cosas
en vosotros continúan siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora es
el hombre más mono que cualquier mono.
Y el más sabio de vosotros es tan sólo un ser escindido, híbrido de planta y fantasma.
Pero ¿os mando yo que os convirtáis en fantasmas o en plantas?
¡Mirad, yo os enseño el superhombre!
El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el
sentido de la tierra!
¡Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os
hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.
Son despreciadores de la vida, son moribundos y están, ellos también, envenenados, la
tierra está cansada de ellos: ¡ojalá desaparezcan!
En otro tiempo el delito contra Dios era el máximo delito, pero Dios ha muerto y con Él
han muerto también esos delincuentes. ¡Ahora lo más horrible es delinquir contra la tierra
y apreciar las entrañas de lo inescrutable más que el sentido de la tierra!
Invictus de William E. Henley
INVICTUS
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
de "Las 7 leyes espirituales del éxito", de Deepak Chopra
¿Qué sucede cuando entramos en esta experiencia del silencio? En un principio, nuestro diálogo interno se vuelve todavía más turbulento. Sentimos la necesidad apremiante de decir cosas. He conocido personas que llegan a la desesperación total el primer o el segundo día que se consagran a guardar silencio durante un período prolongado. Súbitamente los invade una sensación de urgencia y de ansiedad. Pero a medida que perseveran en la experiencia, su diálogo interno comienza a callar. Y al poco tiempo, el silencio se vuelve profundo. Esto se debe a que después de cierto tiempo, la mente se da por vencida; se da cuenta de que no tiene sentido insistir e insistir si el yo - el espíritu, el que decide - no desea hablar, y punto.
Luego, cuando calla el diálogo interior, empezamos a experimentar la quietud del campo de la potencialidad pura.
Practicar el silencio periódicamente, en el momento que más nos acomode, es una manera de experimentar la ley de la potencialidad pura.
Otra manera es dedicar un tiempo todos los días a la
meditación.
Por medio de la meditación aprenderemos a experimentar el campo del
silencio puro y la conciencia pura.
En ese campo del silencio puro está el campo de la correlación infinita, el campo del poder organizador infinito, el terreno último de la creación donde todo está
conectado inseparablemente con todo lo demás.
Practicar el silencio periódicamente, en el momento que más nos acomode, es una manera de experimentar la ley de la potencialidad pura.
Otra manera es dedicar un tiempo todos los días a la
meditación.
Por medio de la meditación aprenderemos a experimentar el campo del
silencio puro y la conciencia pura.
En ese campo del silencio puro está el campo de la correlación infinita, el campo del poder organizador infinito, el terreno último de la creación donde todo está
conectado inseparablemente con todo lo demás.
de El Mundo Iluminado, de A. Mastretta
Así que los abracé como a la
primera y más precisa representación de lo que según las reflexiones de Hans
Magnus Enzensberger serán los lujos del siglo que viene. A su decir: el tiempo,
la atención, el espacio, la tranquilidad, el medio ambiente, la seguridad
de "Habla Laura" Dolina
(...)Soy Hidra que venció, fiera salvaje que al héroe despedaza y atormenta pero recibe a cambio un beso tierno. Te pregunto: ¿no es cruel el homenaje? ¿No esconde acaso la mayor afrenta? Muchas puertas, mi amor, dan al infierno.
de "El libro del fantasma" A. Dolina
"... Conversar acerca de estos asuntos es considerado de la peor
educación. Los comerciantes se escandalizan, las personas opti mistas
huyen despavoridas, los maximalistas declaran que la angustia ante la
muerte es un entretenimiento burgués y los escritores
comprometidos gritan que la preocupación metafísica es literatura de
evasión. Al respecto, mientras le recomiendo que no deje el paquete de
jabón al alcance de los niños, le juro que todo lo que se escribe es de
evasión, menos la metafísica: las noticias políticas, los libros de
sociología, los horarios del ferrocarril, los estudios sobre las reservas de
petróleo, no hacen más que apartarnos del tema central, que es la muerte.
(...) Cuanto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más
probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza. Por eso, las exhortaciones a
la alegría suelen proponer la interrupción del pensamiento: "es mejor no
pensar..." Casi todos los aparatos y artificios que el hombre ha inventado
para producir alegría suspenden toda reflexión: la pirotecnia, la música
bailable, las cantinas de la Boca, el metegol, los concursos de la televisión,
las kermeses. "
de "Love in the Night" F.S. Fitzgerald
No podría recordar más tarde si la besó una o varias veces aunque quizá pasaran una hora allí sentados, muy juntos y cogidos de la mano. Lo que más le sorprendió del amor fue que no parecía contener ninguno de los elementos de lá pasión desaforada —remordimiento, deseo y desesperación—, sino una delirante promesa de felicidad, para la vida, para el mundo, como no había conocido nunca
de "Magnetizado", Busqued Carlos
"(...)La religión no es uno que tiene un deseo existencial. Es algo que ya tenés, lo llevás adentro desde antes. No por buscarla, sno por haberlo encontrado antes"- Ricardo Melogno
de "La muerta" Pablo Neruda
todas las hojas caerán en mi pecho,
lloverá sobre mi alma noche y día,
la nieve quemará mi corazón,
andaré con frío y fuego
y muerte y nieve,
mis pies querrán marchar hacia donde tú duermes, pero seguiré vivo(...)
lloverá sobre mi alma noche y día,
la nieve quemará mi corazón,
andaré con frío y fuego
y muerte y nieve,
mis pies querrán marchar hacia donde tú duermes, pero seguiré vivo(...)
de "El desierto del Amor", Francois Mauriac
(...)Siempre somos moldeados y vueltos a moldear por aquellos que nos aman y por muy poco tenaces que hayan sido, somos su obra, obra que, por lo demás, ellos no reconocen y que nunca es aquella con la cual han soñado. No hay un amor, una amistad que, habiendo atravesado nuestro destino, no haya colaborado en él hasta la eternidad.
de "Amor", Clarice Lispector
Ella había calmado tan bien a la vida, había cuidado tanto que no explotara. Mantenía todo en serena comprensión, separaba una persona de las otras, las ropas estaban claramente hechas para ser usadas y se podía elegir por el diario la película de la noche, todo hecho de tal modo que un día sucediera al otro
de "Paradigma", de Adolfo Bioy Casares
-¿El señor escribe? -preguntó la señorita Eguren-. Lo llamé para contarle una historia. Una historia real. Yo se la cuento y el señor en dos patadas la arregla para una revista o libro. Como quien dice, yo le doy la letra y el señor, que es poeta, le pone música. Eso sí, le ruego que no se permita el menor cambio, para que la historia no pierda consistencia ¿me explico? Tía Carmen, que leyó su libro, asegura que usted toma en serio el amor.
-Ah -dije.
-Los que hacen libros ¿por qué se avergüenzan del amor? O lo echan a la chacota o lo cubren de verdaderas obscenidades, que francamente no tienen mucho que ver.
Protesté:
-I promessi sposi, Pablo y Virginia.
-¿Son autores de mérito? -su interés duró el tiempo de formular las palabras-. Pero no me niegue que para el hombre normal el amor no cuenta. La plata cuenta, el deporte. La mujer es otra cosa y, naturalmente, los sexos no concuerdan. ¿Para usted algún libro cuenta más que la vida?
-No -dije.
-Mi buen señor, únicamente la vida es mágica. En cualquier estrechez a que uno se vea reducido cabe la vida entera. A mí por este balcón me llega la vida entera. Los bobos creen que una vieja, arrumbada en un cuartucho, no disfruta. Se equivocan. Observo, soy testigo. Ah, quién pudiera serlo para siempre.
-Ah -dije.
-Los que hacen libros ¿por qué se avergüenzan del amor? O lo echan a la chacota o lo cubren de verdaderas obscenidades, que francamente no tienen mucho que ver.
Protesté:
-I promessi sposi, Pablo y Virginia.
-¿Son autores de mérito? -su interés duró el tiempo de formular las palabras-. Pero no me niegue que para el hombre normal el amor no cuenta. La plata cuenta, el deporte. La mujer es otra cosa y, naturalmente, los sexos no concuerdan. ¿Para usted algún libro cuenta más que la vida?
-No -dije.
-Mi buen señor, únicamente la vida es mágica. En cualquier estrechez a que uno se vea reducido cabe la vida entera. A mí por este balcón me llega la vida entera. Los bobos creen que una vieja, arrumbada en un cuartucho, no disfruta. Se equivocan. Observo, soy testigo. Ah, quién pudiera serlo para siempre.
de "Siddharta", Hermann Hasse
¿También has aprendido tú -le preguntó una vez-, has aprendido del río el secreto de que no existe el tiempo?
El rostro de Vasudeva se iluminó con una radiante sonrisa.
Sí, Siddharta -contestó-. ¿Quieres decir esto: que el río está en todas partes a la vez? ¿En su fuente y en la desembocadura, en la cascada, en la balsa, en la catarata, en el mar, en la montaña, en todas partes a la vez? ¿Y que para él sólo existe el presente y desconoce la sombra del futuro?
Eso es -repuso Siddharta-. Y cuando lo conocí, descubrí mi vida, que también era un niño, y el niño Siddharta, el hombre Siddharta, el viejo Siddharta sólo estaban separados por sombras, por nada real. Y tampoco los nacimientos anteriores de Siddharta eran pasado, ni su muerte y su renacimiento al Brahma han sido futuro. Nada fue, ni será; todo es, todo tiene esencia y presente.
Siddharta hablaba encantado: la inspiración le había producido una profunda felicidad. Mas, ¿no era tiempo todo el sufrimiento? ¿No era todo él temor y tortura, el tiempo? ¿No se superaba y alejaba todo lo difícil y hostil en el mundo, si se superaba el tiempo, si se lo anulaba? Había hablado gozoso. Pero Vasudeva le sonrió con el rostro iluminado e hizo un gesto de afirmación. En silencio pasó su mano por el hombro de Siddharta y regresó a su trabajo.
El rostro de Vasudeva se iluminó con una radiante sonrisa.
Sí, Siddharta -contestó-. ¿Quieres decir esto: que el río está en todas partes a la vez? ¿En su fuente y en la desembocadura, en la cascada, en la balsa, en la catarata, en el mar, en la montaña, en todas partes a la vez? ¿Y que para él sólo existe el presente y desconoce la sombra del futuro?
Eso es -repuso Siddharta-. Y cuando lo conocí, descubrí mi vida, que también era un niño, y el niño Siddharta, el hombre Siddharta, el viejo Siddharta sólo estaban separados por sombras, por nada real. Y tampoco los nacimientos anteriores de Siddharta eran pasado, ni su muerte y su renacimiento al Brahma han sido futuro. Nada fue, ni será; todo es, todo tiene esencia y presente.
Siddharta hablaba encantado: la inspiración le había producido una profunda felicidad. Mas, ¿no era tiempo todo el sufrimiento? ¿No era todo él temor y tortura, el tiempo? ¿No se superaba y alejaba todo lo difícil y hostil en el mundo, si se superaba el tiempo, si se lo anulaba? Había hablado gozoso. Pero Vasudeva le sonrió con el rostro iluminado e hizo un gesto de afirmación. En silencio pasó su mano por el hombro de Siddharta y regresó a su trabajo.
de "El desayuno de los campeones" de Kurt Vonnegut
Por cierto, todos nosotros estábamos pegados a la superficie de un globo. El planeta tenía forma de globo. Nadie comprendía por qué no nos caíamos, aunque todo el mundo hacía como si lo entendiese.
de "El desierto del amor", Francois Mauriac
Raymond se siente incómodo por la llamada de ese padre, al cual le cuesta mucho odiar. No, por cierto, no contestará: pero de todos modos... Más adelante, cuando Raymond Courréges recordó las circunstancias de esa noche, rememoró la amargura que había sufrido al entrar al pequeño bar vacío. Pero olvidó las causas, y estas eran la defección de un camarada llamado Eddy y la presencia de su padre en París; creyó que su humor agrio había nacido de un presentimiento y que existía un lazo entre su estado de ánimo y el acontecimiento que aproximábase a su vida.
de "El Soborno" de J.L.Borges
Era inteligente, pero propendía a tomar en serio las cosas, incluso los congresos y el universo, que bien puede ser una broma cósmica.
de "Un hombre cansado", J.L. Borges
No hay dos cerros iguales, pero en cualquier lugar de la tierra la llanura es una y la misma. Yo iba por un camino de la llanura.
de "A ras del sueño" M. Benedetti
Hay que volverse sordo y mudo y ciego,
sordo de amor, de amor enmudecido,
ciego de amor.
sordo de amor, de amor enmudecido,
ciego de amor.
de "El otro" por J.L. Borges
Tal vez dejemos de soñar, tal vez no. Nuestra evidente obligación, mientras tanto, es aceptar el sueño, como hemos aceptado el universo y haber sido engendrados y mirar con los ojos y respirar.
de "Arte poética", J.L.Borges
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua
"El indiferente" Pío Baroja,
…como el andaluz a quien le preguntaban si era Gómez o Martínez y contestaba: “Es igual; la cuestión es pasar el rato”.
de "Del infierno y del cielo", J.L. Borges
En el cristal de un sueño he vislumbrado
el Cielo y el Infierno prometidos:
cuando el juicio retumbe en las trompetas
últimas y el planeta milenario
sea obliterado y bruscamente cesen
¡oh Tiempo! tus efímeras pirámides,
los colores y líneas del pasado
definirán en la tiniebla un rostro
durmiente, inmóvil, fiel, inalterable
(tal vez el de la amada, quizá el tuyo)
y la contemplación de ese inmediato
rostro incesante, intacto, incorruptible,
será para los réprobos, Infierno;
para los elegidos, Paraíso.
el Cielo y el Infierno prometidos:
cuando el juicio retumbe en las trompetas
últimas y el planeta milenario
sea obliterado y bruscamente cesen
¡oh Tiempo! tus efímeras pirámides,
los colores y líneas del pasado
definirán en la tiniebla un rostro
durmiente, inmóvil, fiel, inalterable
(tal vez el de la amada, quizá el tuyo)
y la contemplación de ese inmediato
rostro incesante, intacto, incorruptible,
será para los réprobos, Infierno;
para los elegidos, Paraíso.
de "El Pasado", J.L.Borges
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
De figuras inmóviles de cera
O de reminiscencias literarias
Que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.
Erico el Rojo, Carlos Doce, Breno
Y esa tarde inasible que fue tuya
Son en su eternidad, no en la memoria.
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
De figuras inmóviles de cera
O de reminiscencias literarias
Que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.
Erico el Rojo, Carlos Doce, Breno
Y esa tarde inasible que fue tuya
Son en su eternidad, no en la memoria.
de "La Salvación", A. Bioy Casares
Mientras abundaba en explicaciones técnicas y disfrutaba de la embriaguez del triunfo, el artista advirtió en el hermoso rostro de su protector una sombra amenazadora. Comprendió la causa. "¿Cómo un ser tan ínfimo" -sin duda estaba pensando el tirano- "es capaz de lo que yo, pastor de pueblos, soy incapaz?" Entonces un pájaro, que bebía en la fuente, huyó alborozado por el aire y el escultor discurrió la idea que lo salvaría. "Por humildes que sean" -dijo indicando al pájaro- "hay que reconocer que vuelan mejor que nosotros".
de "Una oración", J.L. Borges
Desconocemos los designios del universo, pero sabemos que razonar con lucidez y obrar con justicia es ayudar a esos designios, que no nos serán revelados
de "El valle del Miedo", Arthur Connan Doyle
-La tentación de formar teorías precipitadas basándonos en datos insuficientes es la plaga de nuestra profesión- Sherlock Holmes
de "Los Ojos" Silvina Ocampo
¡Vanas son las mentiras y las guerras!
Nuestros ojos traicionan nuestra cara;
la vuelven transparente, fría y clara
como el agua en la orilla de las tierras.
No me perdonarás de haber llorado:
no me lo perdonabas, yo tampoco.
Tus noches y tus días los evoco.
¡Por qué con tanto amor me has engañadol
Nuestros ojos traicionan nuestra cara;
la vuelven transparente, fría y clara
como el agua en la orilla de las tierras.
No me perdonarás de haber llorado:
no me lo perdonabas, yo tampoco.
Tus noches y tus días los evoco.
¡Por qué con tanto amor me has engañadol
de "Blues en la noche", German Rozenmacher
Una lluvia fina, como una neblina, caía en la noche y la cortina se le deshacía entre las manos y la opaca humedad cubría como una caricia, como la saliva que dejan los besos, los vidrios de la ventana, una humedad tibia como un gran abrazo materno, que lo alejaba de la crueldad de la calle donde la lluvia ya era fuerte, sólida, diluviana, como si antes o después el mundo no hubiera conocido otra cosa que el agua.
de "Las estrellas errantes", G.K. Chesterton
La muchacha tras arrojar las migas a los pájaros (por cuarta o quinta vez en el día, porque el perro se adelantaba siempre a los pájaros) entró por la avenida de laureles y se dirigió a un sembrado de siemprevivas. Al llegar allí lanzó una exclamación de sorpresa, real o convencional; a horcajadas en el alto muro que circundaba el jardín había una fantástica figura.
-¡No, no salte usted, Mr. Crook!-dijo muy alarmada- está muy alto.
(...)
Sin preocuparse por los temores de la muchacha, saltó como un saltamontes y cayó junto a ella, a riesgo de romperse una pierna.
-Yo creo que nací para ladrón -dijo sonriendo- y lo hubiera sido, a no haber nacido en la dichosa casa de al lado. Por lo demás, no creo que eso tenga nada de malo.
-¿Cómo puede usted decir eso?- Le amonestó ella.
-Si usted -continuó el joven- hubiera nacido en el mal lado de esta pared, comprendería que está justificado saltar sobre ella.
-Nunca entiendo lo que dice usted ni lo que hace.
-Ni yo tampoco muchas veces -Replicó Mr. Crook -Pero, por lo pronto, estoy del buen lado de la pared.
-Pues, ¿Cuál es el buen lado de la pared? -preguntó la joven sonriendo.
-Dondequiera que usted se encuentre- dijo el llamado Crook.
-¡No, no salte usted, Mr. Crook!-dijo muy alarmada- está muy alto.
(...)
Sin preocuparse por los temores de la muchacha, saltó como un saltamontes y cayó junto a ella, a riesgo de romperse una pierna.
-Yo creo que nací para ladrón -dijo sonriendo- y lo hubiera sido, a no haber nacido en la dichosa casa de al lado. Por lo demás, no creo que eso tenga nada de malo.
-¿Cómo puede usted decir eso?- Le amonestó ella.
-Si usted -continuó el joven- hubiera nacido en el mal lado de esta pared, comprendería que está justificado saltar sobre ella.
-Nunca entiendo lo que dice usted ni lo que hace.
-Ni yo tampoco muchas veces -Replicó Mr. Crook -Pero, por lo pronto, estoy del buen lado de la pared.
-Pues, ¿Cuál es el buen lado de la pared? -preguntó la joven sonriendo.
-Dondequiera que usted se encuentre- dijo el llamado Crook.
de "Sitio de Amor", Jaime Sabines
Sitio de amor, lugar en que he vivido
de lejos, tú, ignorada,
amada que he callado, mirada que no he visto,
mentira que me dije y no he creído:
en esta hora en que los dos, sin ambos,
a llanto y odio y muerte nos quisimos,
estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!,
queriéndote, llorándome, perdido.
(Esta es la última vez que yo te quiero.
En serio te lo digo.)
Cosas que no conozco, que no he aprendido,
contigo, ahora, aquí, las he aprendido.
En ti creció mi corazón.
En ti mi angustia se hizo.
Amada, lugar en que descanso,
silencio en que me aflijo.
de lejos, tú, ignorada,
amada que he callado, mirada que no he visto,
mentira que me dije y no he creído:
en esta hora en que los dos, sin ambos,
a llanto y odio y muerte nos quisimos,
estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!,
queriéndote, llorándome, perdido.
(Esta es la última vez que yo te quiero.
En serio te lo digo.)
Cosas que no conozco, que no he aprendido,
contigo, ahora, aquí, las he aprendido.
En ti creció mi corazón.
En ti mi angustia se hizo.
Amada, lugar en que descanso,
silencio en que me aflijo.
Rima XXXVII, G.A. Bécquer
Antes que tú me moriré; escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.
Antes que tú me moriré; y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
se sentará a las puertas de la muerte,
esperándote allá.
Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Entonces, que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán;
allí donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar;
allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad,
todo cuanto los dos hemos callado,
allí lo hemos de hablar.
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.
Antes que tú me moriré; y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
se sentará a las puertas de la muerte,
esperándote allá.
Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Entonces, que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán;
allí donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar;
allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad,
todo cuanto los dos hemos callado,
allí lo hemos de hablar.
de "Soy", Jorge L. Borges
Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.
Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,
del tiempo, que es uno y es de todos.
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.
Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,
del tiempo, que es uno y es de todos.
de "Animal de Invierno", José Watanabe
Hoy, después de millones de años, la montaña
está fuera del tiempo, y no sabe
cómo es nuestra vida
ni cómo acaba.
Allí está, hermosa e inocente entre la neblina, y yo entro
en su perfecta indiferencia
y me ovillo entregado a la idea de ser de otra sustancia.
He venido por enésima vez a fingir mi resurrección.
En este mundo pétreo
nadie se alegrará con mi despertar. Estaré yo solo
y me tocaré
y si mi cuerpo sigue siendo la parte blanda de la montaña
sabré
que aún no soy la montaña.
está fuera del tiempo, y no sabe
cómo es nuestra vida
ni cómo acaba.
Allí está, hermosa e inocente entre la neblina, y yo entro
en su perfecta indiferencia
y me ovillo entregado a la idea de ser de otra sustancia.
He venido por enésima vez a fingir mi resurrección.
En este mundo pétreo
nadie se alegrará con mi despertar. Estaré yo solo
y me tocaré
y si mi cuerpo sigue siendo la parte blanda de la montaña
sabré
que aún no soy la montaña.
de "William Wilson", Edgar Allan Poe,
El breve intervalo transcurrido bastó para debilitar el recuerdo de los acontecimientos ocurridos en la academia del doctor Bransby, o por lo menos para modificar los sentimientos que esos recuerdos me inspiraban.
de "La muerte de la luna", L. Lugones
Una gran perla se apaga en tu meñique;
Disipa la brisa retardados sonrojos;
Y el cielo como una barca que se va a pique,
Definitivamente naufraga en tus ojos.
Disipa la brisa retardados sonrojos;
Y el cielo como una barca que se va a pique,
Definitivamente naufraga en tus ojos.
"Lanzar los dados",Charles Bukowski
Si vas a intentar, recorre todo el camino.
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentar, recorre todo el camino.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Recorre todo el camino.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la carcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad...
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuanto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentar, recorre todo el camino.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Todo el camino,
todo el camino.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la unica buena lucha que hay
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentar, recorre todo el camino.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Recorre todo el camino.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la carcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad...
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuanto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentar, recorre todo el camino.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Todo el camino,
todo el camino.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la unica buena lucha que hay
de "Antígona", Sófocles
EL CENTINELA
[Cohibido y titubeante, se dirige a Creonte]
(...) me habré detenido varias veces en el camino pensando si debía volverme atrás... Mi corazón me decía: "¿Por qué corres, infeliz?... ¿No sabes, desgraciado, que tú la pagarás ni bien llegues?... ¿y persistes?"
(...)
Por fin me decidí y he venido a tu presencia. Te hablo, entonces, con la esperanza de que no me podrá suceder más que aquello que me tenga reservado el destino...
[Cohibido y titubeante, se dirige a Creonte]
(...) me habré detenido varias veces en el camino pensando si debía volverme atrás... Mi corazón me decía: "¿Por qué corres, infeliz?... ¿No sabes, desgraciado, que tú la pagarás ni bien llegues?... ¿y persistes?"
(...)
Por fin me decidí y he venido a tu presencia. Te hablo, entonces, con la esperanza de que no me podrá suceder más que aquello que me tenga reservado el destino...
de "La historia interminable", Michael Ende
-Hija de la Luna- balbuceó turbado -¿estás bien otra vez?
Ella Sonrió
-¿Es que no se ve, Bastián?-
-Quisiera que siempre fuera así- dijo él
-Siempre es sólo un momento -respondió ella
Bastián guardó silencio. No comprendía su respuesta, pero no tenía ganas de romperse la cabeza. No quería hacer nada más que sentarse ante ella y mirarla.
Ella Sonrió
-¿Es que no se ve, Bastián?-
-Quisiera que siempre fuera así- dijo él
-Siempre es sólo un momento -respondió ella
Bastián guardó silencio. No comprendía su respuesta, pero no tenía ganas de romperse la cabeza. No quería hacer nada más que sentarse ante ella y mirarla.
de "La confesión de Pelino Viera" , Guillermo Enrique Hudson
Ocho meses habían transcurrido desde mi regreso, cuando examinándome interiormente, como acostumbran hacerlo los que han tenido el espíritu perturbado, descubrí que ya no era feliz.
de "Antígona", Sófocles
Si tras lograr mi propósito me cuesta la vida, consideraré hermoso mi propio fin... Yaceré junto a él, amada por quien yo amo, culpable de santo crimen por haber cumplido mis deberes piadosos. En verdad, mayor es el tiempo que debo resultar grata a los de abajo que a los que viven arriba.
de "El Sur", J.L. Borges
A los lados del tren, la ciudad se desgarraba en suburbios; esta visión y luego la de jardines y quintas demoraron el principio de la lectura. La verdad es que Dahlmann leyó poco; la montaña de piedra imán y el genio que ha jurado matar a su bienhechor eran, quién lo niega, maravillosos, pero no mucho más que la mañana y que el hecho de ser. La felicidad lo distraía de Shahrazad y de sus milagros superfluos; Dahlmann cerraba el libro y se dejaba simplemente vivir.
de "Las sendas de Oku" y "Haiku de las 4 estaciones" por Matsuo Basho
En medio del llano
Canta la alondra,
Libre de todo.
***
El hototogisu,
Cantar, y volar, y cantar, -
¡Qué vida tan ocupada!
***
¡Ah, qué glorioso!
Las jóvenes hojas, las verdes hojas-
Brillando al sol!
***
De vez en cuando
Las nubes dan un descanso
A los contempladores de la luna.
***
Las flores del trebol
No dejan caer, a pesar de todo su balanceo,
Las brillantes gotas de rocío.
***
El crisantemo
Es delgado y débil,
Pero tiene su destinado capullo.
* * *
Nunca olvides
El gusto solitario
Del blanco rocío.
***
La tempestad de invierno
Se escondió entre los bambúes,
Y amainó en silencio.
* * *
La desolación del invierno:
En un mundo de un color
El sonido del viento.
Canta la alondra,
Libre de todo.
***
El hototogisu,
Cantar, y volar, y cantar, -
¡Qué vida tan ocupada!
***
¡Ah, qué glorioso!
Las jóvenes hojas, las verdes hojas-
Brillando al sol!
***
De vez en cuando
Las nubes dan un descanso
A los contempladores de la luna.
***
Las flores del trebol
No dejan caer, a pesar de todo su balanceo,
Las brillantes gotas de rocío.
***
El crisantemo
Es delgado y débil,
Pero tiene su destinado capullo.
* * *
Nunca olvides
El gusto solitario
Del blanco rocío.
***
La tempestad de invierno
Se escondió entre los bambúes,
Y amainó en silencio.
* * *
La desolación del invierno:
En un mundo de un color
El sonido del viento.
de "Funes el Memorioso", J. L. Borges
Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos in—mortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo.
de "San Sebastián (poema en prosa)" Yukio Mishima
Y también había doncellas que creían firmemente que Sebastían había llegado del mar, por cuanto cabía oír desde su pecho, el rugido de las olas. Por cuanto en las pupilas de sus ojos había el misterioso y eterno horizonte que el mar deja como recuerdo suyo, en el fondo de todos los hombres que han nacido junto a él, y que se han visto obligados a alejarse. Por cuanto sus suspiros melancólicos como las brisas de verano en la marea alta, fragantes como el aroma de las algas arrojadas a la playa
de "Informe del Cielo y del Infierno", Silvina Ocampo
A ejemplo de las grandes casa de remate, el Cielo y el Infierno contienen en sus galerías hacinamientos de objetos que no asombrarán a nadie, porque son los que hay en las casas del mundo. Pero no es bastante claro hablar sólo de objetos: en esas galerías también hay ciudades, pueblos, jardines, montañas, valles, soles, lunas, vientos, mares, estrellas, reflejos, temperaturas, sabores, perfumes, sonidos, pues toda suerte de sensaciones y de espectáculos nos depara la eternidad.
Si el viento ruge, para ti, como un tigre y la paloma angelical tiene, al mirar, ojos de hiena, si el hombre acicalado que cruza por la calle, está vestido de andrajos lascivos; si la rosa con títulos honoríficos, que te regalan, es un trapo desteñido y menos interesante que un gorrión; si la cara de tu mujer es un leño descascarado y furioso: tus ojos y no Dios, los creó así.
Si el viento ruge, para ti, como un tigre y la paloma angelical tiene, al mirar, ojos de hiena, si el hombre acicalado que cruza por la calle, está vestido de andrajos lascivos; si la rosa con títulos honoríficos, que te regalan, es un trapo desteñido y menos interesante que un gorrión; si la cara de tu mujer es un leño descascarado y furioso: tus ojos y no Dios, los creó así.
de "Rayuela", Cortázar
-Glasgow suena a mal tiempo, a puerto lleno de gente triste -dijo la Maga.
-Demasiado cine -dijo Oliveira-. Pero este mate es como un indulto, che, algo increíblemente conciliatorio. Madre mía, cuánta agua en los zapatos. Mirá, un mate es como un punto y aparte. Uno lo toma y después se puede empezar un nuevo párrafo.
-Demasiado cine -dijo Oliveira-. Pero este mate es como un indulto, che, algo increíblemente conciliatorio. Madre mía, cuánta agua en los zapatos. Mirá, un mate es como un punto y aparte. Uno lo toma y después se puede empezar un nuevo párrafo.
de "Las Ondas", Silvina Ocampo
Después de la operación pienso enrolarme en un viaje interplanetario para acercarme discretamente a tu mundo, Aprenderé a caminar sobre el aire, para que me confundan con un ángel o una divinidad mitológica griega, de esas con las cuales me comparabas cuando creías en mi honestidad, en mi belleza, en mi amor.
de "Subjuntivo", por Juan Sasturain
Supongamos que te despiertes un día desnudo en la cama de un cuarto vacío e impecable, que tu única certeza sea un vago dolor por todo el cuerpo y que sientas que es sólo el residuo de un gran dolor anterior, ya en retirada; que mires alrededor y no reconozcas el lugar ni tu propio rostro en el espejo te diga nada; que disfrutes de la visión del parque en la ventana, que sepas el nombre de las cosas pero no el tuyo. Que apenas el idioma en que esté escrito el diario abandonado junto a tu cabecera te resulte comprensible, pero no los personajes de los que hable, ni la ciudad ni la fecha al pie de un título inexpresivo.
Que en cierto momento alguien entre al cuarto y sepas quedarte sin preguntar pero además compruebes, con alivio inexplicable, que tampoco te pregunten; que en horas y en días sucesivos personas formales e impenetrables se ocupen de alimentarte, vestirte, mostrarte una ciudad que te resulte vagamente familiar, como conocida en un sueño; que todo transcurra de un modo natural, que nadie te ordené nada pero que sepas, simplemente, qué ha de suceder cada día.
Que una noche te despierte el rumor del roce de las sábanas a tu lado y sientas deslizarse un cuerpo desnudo y cálido; que la mujer o el cuerpo que la represente sea joven y saludable, distante pese a la evidencia de su entrega; que su piel tenga el sabor y los detalles de lo conocido; que no sepa su nombre; que cuando respires junto a su boca sientas el aire usado, la devolución de un aliento vivido.
Que en cierto momento alguien entre al cuarto y sepas quedarte sin preguntar pero además compruebes, con alivio inexplicable, que tampoco te pregunten; que en horas y en días sucesivos personas formales e impenetrables se ocupen de alimentarte, vestirte, mostrarte una ciudad que te resulte vagamente familiar, como conocida en un sueño; que todo transcurra de un modo natural, que nadie te ordené nada pero que sepas, simplemente, qué ha de suceder cada día.
Que una noche te despierte el rumor del roce de las sábanas a tu lado y sientas deslizarse un cuerpo desnudo y cálido; que la mujer o el cuerpo que la represente sea joven y saludable, distante pese a la evidencia de su entrega; que su piel tenga el sabor y los detalles de lo conocido; que no sepa su nombre; que cuando respires junto a su boca sientas el aire usado, la devolución de un aliento vivido.
de 'The story of an hour', por Kate Chopin
She was young, with a fair, calm face, whose lines bespoke repression and even a certain strength. But now there was a dull stare in her eyes, whose gaze was fixed away off yonder on one of those patches of blue sky. It was not a glance of reflection, but rather indicated a suspension of intelligent thought.
de Eve's diary, M. Twain
But at last it seemed true, so I went away and sat lonely in the place where I first saw him the morning that we were made and I did not know what he was and was indifferent about him; but now it was a mournful place, and every little thing spoke of him, and my heart was very sore. I did not know why very clearly, for it was a new feeling; I had not experienced it before, and it was all a mystery, and I could not make it out.
---
He talks very little. Perhaps it is because he is not bright, and is sensitive about it and wishes to conceal it. It is such a pity that he should feel so, for brightness is nothing; it is in the heart that the values lie. I wish I could make him understand that a loving good heart is riches, and riches enough, and that without it intellect is poverty.
de "El milagro secreto", Borges
Afrontaba con verdadero temor (quizá con verdadero coraje) esas ejecuciones imaginarias; cada simulacro duraba unos pocos segundos; cerrado el círculo, Jaromir interminablemente volvía a las trémulas vísperas de su muerte. Luego reflexionó que la realidad no suele coincidir con las previsiones; con lógica perversa infirió que prever un detalle circunstancial es impedir que éste suceda. Fiel a esa débil magia, inventaba, para que no sucedieran, rasgos atroces; naturalmente, acabó por temer que esos rasgos fueran proféticos.
de "El Aleph", Borges
¿El Aleph? -repetí.
-Sí, el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos.
--
Vaciló y con esa voz llana, impersonal, a que solemos recurrir para confiar algo muy íntimo, dijo que para terminar el poema le era indispensable la casa, pues en un ángulo del sótano había un Aleph. Aclaró que un Aleph es uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos.
--
Me releyó, después, cuatro o cinco páginas del poema. Las había corregido según un depravado principio de ostentación verbal: donde antes escribió azulado, ahora abundaba en azulino, azulenco y hasta azulillo. La palabra lechoso no era bastante fea para él; en la impetuosa descripción de un lavadero de lanas, prefería lactario, lacticinoso, lactescente, lechal… Denostó con amargura a los críticos; luego, más benigno, los equiparó a esas personas, “que no disponen de metales preciosos ni tampoco de prensas de vapor, laminadores y ácidos sulfúricos para la acuñación de tesoros, pero que pueden indicar a los otros el sitio de un tesoro”
--
Otras muchas estrofas me leyó que también obtuvieron su aprobación y su comentario profuso. Nada memorable había en ellas; ni siquiera las juzgué mucho peores que la anterior. En su escritura habían colaborado la aplicación, la resignación y el azar; las virtudes que Daneri les atribuía eran posteriores. Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera admirable; naturalmente, ese ulterior trabajo modificaba la obra para él, pero no para otros. La dicción oral de Daneri era extravagante; su torpeza métrica le vedó, salvo contadas veces, trasmitir esa extravagancia al poema
-Sí, el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos.
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Vaciló y con esa voz llana, impersonal, a que solemos recurrir para confiar algo muy íntimo, dijo que para terminar el poema le era indispensable la casa, pues en un ángulo del sótano había un Aleph. Aclaró que un Aleph es uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos.
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Me releyó, después, cuatro o cinco páginas del poema. Las había corregido según un depravado principio de ostentación verbal: donde antes escribió azulado, ahora abundaba en azulino, azulenco y hasta azulillo. La palabra lechoso no era bastante fea para él; en la impetuosa descripción de un lavadero de lanas, prefería lactario, lacticinoso, lactescente, lechal… Denostó con amargura a los críticos; luego, más benigno, los equiparó a esas personas, “que no disponen de metales preciosos ni tampoco de prensas de vapor, laminadores y ácidos sulfúricos para la acuñación de tesoros, pero que pueden indicar a los otros el sitio de un tesoro”
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Otras muchas estrofas me leyó que también obtuvieron su aprobación y su comentario profuso. Nada memorable había en ellas; ni siquiera las juzgué mucho peores que la anterior. En su escritura habían colaborado la aplicación, la resignación y el azar; las virtudes que Daneri les atribuía eran posteriores. Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera admirable; naturalmente, ese ulterior trabajo modificaba la obra para él, pero no para otros. La dicción oral de Daneri era extravagante; su torpeza métrica le vedó, salvo contadas veces, trasmitir esa extravagancia al poema
de "Brihadaranyaka Upanishad"
Tú eres lo que es el profundo impulso que te impulsa:
tal como es tu deseo, es tu voluntad
tal como es tu voluntad, son tus actos
tal como son tus actos, es tu destino
tal como es tu deseo, es tu voluntad
tal como es tu voluntad, son tus actos
tal como son tus actos, es tu destino
de"Los siete Locos", Arlt
Vagabundeó toda la tarde. Tenía necesidad de estar solo, de olvidarme de las voces humanas y de sentirse tan desligado de lo que le rodeaba como un forastero en una ciudad en cuya estación perdio el tren.
de "Demolición", Pedro Aznar
Estás ahí:
corrida por la magia
que tu corazón no se atrevía.
Aún me veo
dejándote una y otra vez,
volviendo siempre.
Fuimos ahí, más que en otras partes,
vos y yo, tanto,
que tal vez no imaginamos
nunca, nosotros en otro
lugar.
corrida por la magia
que tu corazón no se atrevía.
Aún me veo
dejándote una y otra vez,
volviendo siempre.
Fuimos ahí, más que en otras partes,
vos y yo, tanto,
que tal vez no imaginamos
nunca, nosotros en otro
lugar.
de "Dos pasajes a la noche", de Pedro aznar
la altura da un perpetuo
dolor de cabeza
de esos que ni cesan
ni alcanzan para desesperar
como una pregunta sin respuesta
de "Nunca te vi llorar", Pedro Aznar
Nunca te vi llorar.
Ahora que lo pienso,
nunca.
¿Qué muralla levantaste
al final de la playa
para que la marea
jamás llegue
a la vereda?
¿Qué pobre ventaja conseguís
andando por la vida
torciéndoles los brazos a las hadas,
apretando los dientes?
Es cierto,
alguna vez dijiste
que un día
decidiste
que ya nada te haría daño.
Le deseo
a tu engaño
que
se
d
e
s
m
o
r
o
n
e
.
Pronto.
de "Hasta hoy", de Pedro Aznar
He visto, también,
los que no cejan:
buscando a tientas;
aferrándose (o soltándose) al centro en las mareas cambiantes;
dejando un tenue rastro del perfume inconfundible en los vientos furiosos;
librando, cada día, la batalla más difícil, la única noble,
la de adentro;
borrando con su propia sangre los dictados negros (propios
y ajenos);
equivocándose, equivocándose y volviendo a empezar;
dudando de su fuerza, pero ofreciendo el pecho;
sabiendo que está todo por hacer, y que tendrá que ser hecho
cada vez
por cada uno;
templando su coraje en la negrura más espesa de la noche.
los que no cejan:
buscando a tientas;
aferrándose (o soltándose) al centro en las mareas cambiantes;
dejando un tenue rastro del perfume inconfundible en los vientos furiosos;
librando, cada día, la batalla más difícil, la única noble,
la de adentro;
borrando con su propia sangre los dictados negros (propios
y ajenos);
equivocándose, equivocándose y volviendo a empezar;
dudando de su fuerza, pero ofreciendo el pecho;
sabiendo que está todo por hacer, y que tendrá que ser hecho
cada vez
por cada uno;
templando su coraje en la negrura más espesa de la noche.
Despierta, león -Autor Anónimo
A menos que abandones tu personalidad, no serás capaz de encontrar tu individualidad. La individualidad la proporciona la existencia; la personalidad es impuesta por la sociedad. La personalidad es una conveniencia social.
La sociedad no puede tolerar la individualidad, porque la individualidad no es gregaria como una oveja. La individualidad tiene la cualidad del león; el león se mueve solo. La oveja está siempre con la multitud; esperando que al permanecer entre la multitud se sentirá a gusto: al estar en la multitud uno se siente protegido, seguro. Si alguien ataca, existe la posibilidad de que dentro de una multitud puedas salvarte. Pero estando solo... únicamente los leones se mueven en soledad.
Cada uno de nosotros nace como un león, pero la sociedad continúa condicionándote, programando tu mente como una oveja. Esto te da una personalidad, una personalidad agradable, muy simpática, conveniente, muy obediente. La sociedad quiere esclavos, no quiere gente que esté totalmente comprometida con la libertad. La sociedad quiere esclavos, porque todos los intereses creados requieren obediencia.
Hay una antigua anécdota Zen sobre un león que fue criado por una oveja y creyó que era una oveja hasta que lo capturó un viejo león y lo llevó a un pozo donde le enseñó su propia imagen reflejada. Muchos de nosotros somos como este león: la imagen que tenemos de nosotros mismos no viene de nuestra experiencia directa, sino de las opiniones de otros. Una "personalidad" impuesta desde afuera reemplaza la individualidad que pudo haber crecido interiormente. Nos convertimos simplemente en otra oveja en el rebaño, incapaces de movernos libremente e inconscientes de nuestra propia y verdadera identidad.
Es el momento de echar una mirada a tu propio reflejo en el pozo y dar un paso para salir de los condicionamientos que te han sido impuestos por otros como creencias respecto a ti mismo.
Baila, corre, muévete, haz gibberish: haz lo que sea necesario para despertar el león en tu interior.
Osho
Despertemos a ese león que está dentro de cada uno de nosotros. Debemos destacarnos, ser diferentes. De nada sirve que todos respondamos al mismo modelo.
Sólo aquellos que logran ser auténticos pueden encontrar la verdadera felicidad.
Respondemos a un modelo que otros crearon y no estamos respondiendo a nuestro interior.
Nos dicen esto es así, o hay que hacer esto de tal manera y aún cuando no coincidimos nos sometemos a ello.
No podemos pasar por la vida sintiendo como nos dicen, haciendo lo que otros dicen que tenemos que hacer, tomando determinaciones que otros señalan como correctas.
Somos diferentes, cada uno es distinto... Se puede ser semejante a... pero no igual...
Es importante reconocerse como individuo, como algo particular, como algo único... Y ser siempre nosotros mismos...
Dale a tu vida y a tu ser, el justo valor. Dale a tus pensamientos la importancia que tienen. Sé firme en tus convicciones...Y que estas no flaqueen ante la primera crítica, o al ver que otros hacen o piensan diferente.
Vive la vida a tu propio ritmo. Baila según tú sientas la música. Construye tu propio sendero.
Así tendrás la seguridad de que quienes te rodean están a tu lado por lo que tú eres. Y lo más importante, tendrás la seguridad de no haber engañado a nadie...principalmente a tí mismo...
Despierta león... Despierta... Ahora es el momento...Ya!!!
La sociedad no puede tolerar la individualidad, porque la individualidad no es gregaria como una oveja. La individualidad tiene la cualidad del león; el león se mueve solo. La oveja está siempre con la multitud; esperando que al permanecer entre la multitud se sentirá a gusto: al estar en la multitud uno se siente protegido, seguro. Si alguien ataca, existe la posibilidad de que dentro de una multitud puedas salvarte. Pero estando solo... únicamente los leones se mueven en soledad.
Cada uno de nosotros nace como un león, pero la sociedad continúa condicionándote, programando tu mente como una oveja. Esto te da una personalidad, una personalidad agradable, muy simpática, conveniente, muy obediente. La sociedad quiere esclavos, no quiere gente que esté totalmente comprometida con la libertad. La sociedad quiere esclavos, porque todos los intereses creados requieren obediencia.
Hay una antigua anécdota Zen sobre un león que fue criado por una oveja y creyó que era una oveja hasta que lo capturó un viejo león y lo llevó a un pozo donde le enseñó su propia imagen reflejada. Muchos de nosotros somos como este león: la imagen que tenemos de nosotros mismos no viene de nuestra experiencia directa, sino de las opiniones de otros. Una "personalidad" impuesta desde afuera reemplaza la individualidad que pudo haber crecido interiormente. Nos convertimos simplemente en otra oveja en el rebaño, incapaces de movernos libremente e inconscientes de nuestra propia y verdadera identidad.
Es el momento de echar una mirada a tu propio reflejo en el pozo y dar un paso para salir de los condicionamientos que te han sido impuestos por otros como creencias respecto a ti mismo.
Baila, corre, muévete, haz gibberish: haz lo que sea necesario para despertar el león en tu interior.
Osho
Despertemos a ese león que está dentro de cada uno de nosotros. Debemos destacarnos, ser diferentes. De nada sirve que todos respondamos al mismo modelo.
Sólo aquellos que logran ser auténticos pueden encontrar la verdadera felicidad.
Respondemos a un modelo que otros crearon y no estamos respondiendo a nuestro interior.
Nos dicen esto es así, o hay que hacer esto de tal manera y aún cuando no coincidimos nos sometemos a ello.
No podemos pasar por la vida sintiendo como nos dicen, haciendo lo que otros dicen que tenemos que hacer, tomando determinaciones que otros señalan como correctas.
Somos diferentes, cada uno es distinto... Se puede ser semejante a... pero no igual...
Es importante reconocerse como individuo, como algo particular, como algo único... Y ser siempre nosotros mismos...
Dale a tu vida y a tu ser, el justo valor. Dale a tus pensamientos la importancia que tienen. Sé firme en tus convicciones...Y que estas no flaqueen ante la primera crítica, o al ver que otros hacen o piensan diferente.
Vive la vida a tu propio ritmo. Baila según tú sientas la música. Construye tu propio sendero.
Así tendrás la seguridad de que quienes te rodean están a tu lado por lo que tú eres. Y lo más importante, tendrás la seguridad de no haber engañado a nadie...principalmente a tí mismo...
Despierta león... Despierta... Ahora es el momento...Ya!!!
de "Cartas a una mujer" , Carta IV, Bécque
Estaba en Toledo, la ciudad sombría y melancólica por excelencia. Allí cada lugar recuerda una historia, cada piedra un siglo, cada monumento una civilización; historias, siglos y civilizaciones que han pasado y cuyos actores tal vez son ahora el polvo oscuro que arrastra el viento en remolinos, al silbar en sus estrechas y tortuosas calleSin embargo, por un contraste maravilloso, allí donde todo parece muerto, donde no se ven más que ruinas, donde sólo se tropieza con rotas columnas y destrozados capiteles, mudos sarcasmos de la loca aspiración del hombre a perpetuarse, diríase que el alma, sobrecogida de terror y sedienta de inmortalidad, busca algo eterno en donde refugiarse, y como el náufrago que se ase de una tabla, se tranquiliza al recordar su origen
"Cartas a una mujer",Carta III, Becquer
Tus palabras resonaban aún en mi oído.-¿Qué es el sol? me habías preguntado.-Eso -respondí, señalándote su disco, que volteaba oscuro y franjado de fuego en mitad de aquella diáfana atmósfera de oro; y tu pupila y tu alma se llenaron de luz, y en la indescriptible expresión de tu rostro conocí que lo habías comprendido.Yo ignoraba la definición científica con que pude responder a tu pregunta; pero, de todos modos, en aquel instante solemne estoy seguro de que no te hubiera satisfecho.¡Definiciones! Sobre nada se han dado tantas como sobre las cosas indefinibles. La razón es muy sencilla: ninguna de ellas satisface, ninguna es exacta, por lo cual cada cual se cree con derecho para formular la suya.¿Qué es el amor? Con esa frase concluí mi carta de ayer, y con ella he comenzado la de hoy. Nada me sería más fácil que resolver, con el apoyo de una autoridad esta cuestión que yo mismo me propuse al decirte que es la fuente del sentimiento. Llenos están los libros de definiciones sobre este punto. Las hay en griego y en árabe, en chino y en latín, en copto y en ruso... ¿qué sé yo?, en todas las lenguas, muertas o vivas, sabias o ignorantes, que se conocen. Yo he leído algunas y me he hecho traducir otras. Después de conocerlas casi todas, he puesto la mano sobre mi corazón, he consultado mis sentimientos y no he podido menos de repetir con Hamlet: ¡Palabras, palabras, palabras!Por eso he creído más oportuno recordarte una escena pasada que tiene alguna analogía con nuestra situación presente, y decirte ahora como entonces:-¿Quieres saber lo que es el amor? Recógete dentro de ti misma, y si es verdad lo que abrigas en tu alma, siéntelo y lo comprenderás, pero no me lo preguntes.
(...)
Sabes de una vez y para siempre que, tal como os manifestáis, yo creo, y conmigo lo creen todos, que las mujeres son la poesía del mundo.
(...)
Sabes de una vez y para siempre que, tal como os manifestáis, yo creo, y conmigo lo creen todos, que las mujeres son la poesía del mundo.
de "Cartas a una mujer", Carta II, Bécquer
Kafka
-En un tiempo no podía comprender porqué no recibía respuesta a mi pregunta, hoy no puedo comprender cómo pude estar engañado hasta el extremo de preguntar.-
"Los portadores de sueños", Gioconda Belli
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes. Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías, dijeron que sus palabras eran viejas y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua en el corazón del hombre.Los acumuladores de riquezas les temían, lanzaban sus ejércitos contra ellos, pero los portadores de sueños todas las noches hacían el amor y seguía brotando su semilla del vientre de ellas que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban y los hacían correr y hablar.
de "El juguete rabioso", Roberto Arlt
Llamas ardientes de esperanza y ensueño envolvíanme el espíritu y de mi brotaba una inspiración tan feliz de ser cándida, que no acertaba a decirla con palabras
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Escuchándole, estaba atónito.
¿Quién era ese pobre ser humano que pronunciaba palabras tan terribles y nuevas...?, ¿que no pedía nada más que un poco de amor?
El Tao
El Tao que puede conocerse no es el Tao.La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao.Tao es todo lo que existe y puede existir;El Mundo es solo un mapa de lo que existe y puede existir.Las experiencias externas sirven para sentir el Mundo,Y las experiencias internas, para comprenderlo.Los dos tipos de experiencia son lo mismo dentro del Tao;Son diferentes solo entre los hombres.Ninguna experiencia puede contener al TaoEl cual es infinitamente más grande y más sútil que el Mundo.
33. Virtud
El que conoce a los hombres es sabio;El que se conoce a si mismo está iluminado.El que vence a los otros es fuerte;El que se vence a sí mismo es poderoso.El que se contenta con lo que tiene es rico;El que obra con determinación tiene voluntad.El que es capaz de mantener su posición resistirá mucho tiempo;El que es capaz de mantener su influencia vivirá después de su muerte
48. Conocimiento
El que persigue el conocimiento, adquiere tanto como puede cada día;El que persigue al Tao, pierde tanto como puede cada día.Alcanza un estado de inacciónTal que sin hacer nada, nada queda sin hacer.
33. Virtud
El que conoce a los hombres es sabio;El que se conoce a si mismo está iluminado.El que vence a los otros es fuerte;El que se vence a sí mismo es poderoso.El que se contenta con lo que tiene es rico;El que obra con determinación tiene voluntad.El que es capaz de mantener su posición resistirá mucho tiempo;El que es capaz de mantener su influencia vivirá después de su muerte
48. Conocimiento
El que persigue el conocimiento, adquiere tanto como puede cada día;El que persigue al Tao, pierde tanto como puede cada día.Alcanza un estado de inacciónTal que sin hacer nada, nada queda sin hacer.
de "Cartas a una mujer", Carta I, de Becker
En una ocasión me preguntaste:-¿Qué es la poesía?¿Te acuerdas? No sé a qué propósito había yo hablado algunos momentos antes de mi pasión por ella.-¿Qué es la poesía? -me dijiste.Yo, que no soy muy fuerte en esto de las definiciones te respondí titubeando:-La poesía es..., es...Sin concluir la frase, buscaba inútilmente en mi memoria un término de comparación, que no acertaba a encontrar.Tú habías adelantado un poco la cabeza para escuchar mejor mis palabras; (...) en tus pupilas húmedas y azules como el cielo de la noche brillaba un punto de luz, y tus labios se entreabrían ligeramente al impulso de una respiración perfumada y suave.Mis ojos, que, a efecto sin duda de la turbación que experimentaba, habían errado un instante sin fijarse en ningún sitio, se volvieron entonces instintivamente hacia los tuyos, y exclamé, al fin:-¡La poesía..., la poesía eres tú!¿Te acuerdas?
(...)
Tú creíste, sin duda, que la frase con que contesté a tu extraña interrogación equivalía a una evasiva galante.¿Por qué no hablar con franqueza? En aquel momento di aquella definición porque la sentí, sin saber siquiera si decía un disparate. Después lo he pensado mejor, y no dudo al repetirlo; la poesía eres tú.
(...)
No obstante, sobre la poesía se han dado reglas, se han atestado infinidad de volúmenes, se enseña en las universidades, se discute en los círculos literarios y se explica en los ateneos.No te extrañes. Un sabio alemán ha tenido la humorada de reducir a notas y encerrar en las cinco líneas de una pauta el misterioso lenguaje de los ruiseñores. Yo, si he de decir la verdad, todavía ignoro qué es lo que voy a hacer; así es que no puedo anunciártelo anticipadamente.Sólo te diré, para tranquilizarte, que no te inundaré en ese diluvio de términos que pudiéramos llamar facultativos, ni te citaré autores que no conozco, ni sentencias en idiomas que ninguno de los dos entendemos.Antes de ahora te lo he dicho. Yo nada sé, nada he estudiado; he leído un poco, he sentido bastante y he pensado mucho, aunque no acertaré a decir si bien o mal. Como sólo de lo que he sentido y he pensado he de hablarte, te bastará sentir y pensar para comprenderme
(...)
Quiero hablarte un poco de literatura, siquiera no sea más que por satisfacer un capricho tuyo, quiero decirte lo que sé de una manera intuitiva, comunicarte mi opinión y tener al menos el gusto de saber que, si nos equivocamos, nos equivocamos los dos; lo cual, dicho sea de paso, para nosotros equivale a acertar.La poesía eres tú, te he dicho, porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es la mujer.La poesía eres tú, porque esa vaga aspiración a lo bello que la caracteriza, y que es una facultad de la inteligencia en el hombre, en ti pudiera decirse que es un instinto.La poesía eres tú, porque el sentimiento, que en nosotros es un fenómeno accidental y pasa como una ráfaga de aire, se halla tan íntimamente unido a tu organización especial que constituye una parte de ti misma.Ultimamente la poesía eres tú, porque tú eres el foco de donde parten sus rayos.El genio verdadero tiene algunos atributos extraordinarios, que Balzac llama femeninos, y que, efectivamente, lo son. En la escala de la inteligencia del poeta hay notas que pertenecen a la de la mujer, y éstas son las que expresan la ternura, la pasión y el sentimiento. Yo no sé por qué los poetas y las mujeres no se entienden mejor entre sí. Su manera de sentir tiene tantos puntos de contacto... Quizá por eso...
(...)
La poesía es en el hombre una cualidad puramente del espíritu; reside en su alma, vive con la vida incorpórea de la idea, y para revelarla necesita darle una forma. Por eso la escribe. En la mujer, sin embargo, la poesía está como encarnada en su ser; su aspiración, sus presentimientos, sus pasiones y Destino son poesía: vive, respira, se mueve en una indefinible atmósfera de idealismo que se desprende de ella, como un fluido luminoso y magnético; es, en una palabra, el verbo poético hecho carne.
(...)
La poesía es al saber de la Humanidad lo que el amor a las otras pasiones. El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inexplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo.La ambición, la envidia, la avaricia, todas las demás pasiones, tienen su explicación y aun su objeto, menos la que fecundiza el sentimiento y lo alimenta.Yo, sin embargo, la comprendo; la comprendo por medio de una revelación intensa, confusa e inexplicable.Deja esta carta, cierra tus ojos al mundo exterior que te rodea, vuélvelos a tu alma, presta atención a los confusos rumores que se elevan de ella, y acaso la comprenderás como yo.
(...)
Tú creíste, sin duda, que la frase con que contesté a tu extraña interrogación equivalía a una evasiva galante.¿Por qué no hablar con franqueza? En aquel momento di aquella definición porque la sentí, sin saber siquiera si decía un disparate. Después lo he pensado mejor, y no dudo al repetirlo; la poesía eres tú.
(...)
No obstante, sobre la poesía se han dado reglas, se han atestado infinidad de volúmenes, se enseña en las universidades, se discute en los círculos literarios y se explica en los ateneos.No te extrañes. Un sabio alemán ha tenido la humorada de reducir a notas y encerrar en las cinco líneas de una pauta el misterioso lenguaje de los ruiseñores. Yo, si he de decir la verdad, todavía ignoro qué es lo que voy a hacer; así es que no puedo anunciártelo anticipadamente.Sólo te diré, para tranquilizarte, que no te inundaré en ese diluvio de términos que pudiéramos llamar facultativos, ni te citaré autores que no conozco, ni sentencias en idiomas que ninguno de los dos entendemos.Antes de ahora te lo he dicho. Yo nada sé, nada he estudiado; he leído un poco, he sentido bastante y he pensado mucho, aunque no acertaré a decir si bien o mal. Como sólo de lo que he sentido y he pensado he de hablarte, te bastará sentir y pensar para comprenderme
(...)
Quiero hablarte un poco de literatura, siquiera no sea más que por satisfacer un capricho tuyo, quiero decirte lo que sé de una manera intuitiva, comunicarte mi opinión y tener al menos el gusto de saber que, si nos equivocamos, nos equivocamos los dos; lo cual, dicho sea de paso, para nosotros equivale a acertar.La poesía eres tú, te he dicho, porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es la mujer.La poesía eres tú, porque esa vaga aspiración a lo bello que la caracteriza, y que es una facultad de la inteligencia en el hombre, en ti pudiera decirse que es un instinto.La poesía eres tú, porque el sentimiento, que en nosotros es un fenómeno accidental y pasa como una ráfaga de aire, se halla tan íntimamente unido a tu organización especial que constituye una parte de ti misma.Ultimamente la poesía eres tú, porque tú eres el foco de donde parten sus rayos.El genio verdadero tiene algunos atributos extraordinarios, que Balzac llama femeninos, y que, efectivamente, lo son. En la escala de la inteligencia del poeta hay notas que pertenecen a la de la mujer, y éstas son las que expresan la ternura, la pasión y el sentimiento. Yo no sé por qué los poetas y las mujeres no se entienden mejor entre sí. Su manera de sentir tiene tantos puntos de contacto... Quizá por eso...
(...)
La poesía es en el hombre una cualidad puramente del espíritu; reside en su alma, vive con la vida incorpórea de la idea, y para revelarla necesita darle una forma. Por eso la escribe. En la mujer, sin embargo, la poesía está como encarnada en su ser; su aspiración, sus presentimientos, sus pasiones y Destino son poesía: vive, respira, se mueve en una indefinible atmósfera de idealismo que se desprende de ella, como un fluido luminoso y magnético; es, en una palabra, el verbo poético hecho carne.
(...)
La poesía es al saber de la Humanidad lo que el amor a las otras pasiones. El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inexplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo.La ambición, la envidia, la avaricia, todas las demás pasiones, tienen su explicación y aun su objeto, menos la que fecundiza el sentimiento y lo alimenta.Yo, sin embargo, la comprendo; la comprendo por medio de una revelación intensa, confusa e inexplicable.Deja esta carta, cierra tus ojos al mundo exterior que te rodea, vuélvelos a tu alma, presta atención a los confusos rumores que se elevan de ella, y acaso la comprenderás como yo.
de "Ashes and Snow", de Gregory Colbert,
(...)Estas imágenes, son una carta para mis sueños
Estas cartas, son mis cartas para ti
Mi corazón es como una casa vieja,
cuyas ventanas no han sido abiertas por años
Pero ahora oigo que las ventanas se abren
(...)
Quiero unirme a la danza que no tiene pasos
Quiero convertirme en la danza
(...)
Anhelo la serenidad que encontré cuando miraba tu cara
Quizás si tu cara pudiera volver a mí ahora
Encontraría más fácil recuperar la cara que parecía haber perdido
La mía
Estas cartas, son mis cartas para ti
Mi corazón es como una casa vieja,
cuyas ventanas no han sido abiertas por años
Pero ahora oigo que las ventanas se abren
(...)
Quiero unirme a la danza que no tiene pasos
Quiero convertirme en la danza
(...)
Anhelo la serenidad que encontré cuando miraba tu cara
Quizás si tu cara pudiera volver a mí ahora
Encontraría más fácil recuperar la cara que parecía haber perdido
La mía
de "Canto a mí mismo", de Walt Whitman
***
Para mí, una brizna de hierba no vale menos que latarea diurna de las estrellas, e igualmente perfecta es la hormiga, y así un grano de arena y el huevo del reyezuelo,y la rana arbórea es una obra maestra, digna de egregias personas, y la mora pudiera adornar los aposentos del cielo, y en mi mano la articulación más menuda hace burla de todas las máquinas, y la vaca, rumiando con inclinado testuz, es más bella que cualquier escultura; y un ratón es milagro capaz de asombrar a millones deinfieles.* * *
Dije que el alma no es superior al cuerpo, y dije que el cuerpo no es superior al alma, y nada, ni Dios siquiera, es más grande para uno que lo uno mismo es, y quien camina una cuadra sin amar al prójimo camina amortajado hacia su propio funeral, y yo o tú podemos comprar la flor y nata de la Tierra sin un céntimo, sin un céntimo en el bolsillo, y mirar con un sólo ojo o mostrar un grano en su vaina, desconcierta las enseñanzas de todos los tiempos,y no hay oficio ni empleo en el que un joven no pueda convertirse en héroe, y el objeto más delicado puede servir de eje al universo, y digo a cualquier hombre o mujer: que tu alma se alce tranquila y serena ante un millón de universos.
--
de "Juan Salvador Gaviota", Richard Bach
Supera el espacio y todo lo que dejamos es el aquí. Supera el tiempo y todo lo que dejamos es el ahora.
de "los Siete Locos", de Roberto Arlt
(...) pero la angustia le taponaba la laringe (...)
---
Había entre ellos una situación indefinida, oscuta.
Una de esas situaciones que dos hombres que se desprecian toleran por razones independientes de sus voluntades.
Erdosain odiaba a Barsut, pero con un rencor gris, tramposo, compuesto de malos ensueños y peores posibilidades. Y lo que hacía más intenso este odio era la falta de motivos.
---
de "El Placer de Ir", Eduardo Galeano
Por los caminos venía su Ford T, roncando y humeando.
Lento, venía. Las tortugas se sentaban a esperarlo.
Algún vecino se acercó. Preocupado saludó, comentó:
—Pero don Dávalos... A este paso, no va a llegar nunca.
Y él aclaró:
—Yo no viajo por llegar; viajo por ir
Lento, venía. Las tortugas se sentaban a esperarlo.
Algún vecino se acercó. Preocupado saludó, comentó:
—Pero don Dávalos... A este paso, no va a llegar nunca.
Y él aclaró:
—Yo no viajo por llegar; viajo por ir
de "La Eneida"
(...)Sólo ruego que no confíes tus oráculos a hojas que, revueltas, sean juguete de los cientos; anúncialos tú misma- Esto dijo Eneas (...)
de "The Citadel" de A.J.Cronin
-And what do you think about it, Christine? Crazy, isn't it?
-Yes!- she answered.-But sometimes the crazy things are best!
-Yes!- she answered.-But sometimes the crazy things are best!
de "Diarios de Adán y Eva" de Mark Twain
En la tumba de Eva
Donde quiera que ella estaba, allí era el Edén
Donde quiera que ella estaba, allí era el Edén
Adán
de "Boquitas Pintadas", Manuel Puig
Al silencio siguió el silencio. (...)
-¿Sos feliz?
Nené sintió que un contrincante más astuto la había atacado por sorpresa. No sabía que respobnder, iba a decir "no puedo quejarme", o "siempre hay un per", o "si, teng estos dos hihjitos", mas prefirió encogerse de hombros y sonreír enigmáticamente.
-¿Sos feliz?
Nené sintió que un contrincante más astuto la había atacado por sorpresa. No sabía que respobnder, iba a decir "no puedo quejarme", o "siempre hay un per", o "si, teng estos dos hihjitos", mas prefirió encogerse de hombros y sonreír enigmáticamente.
de "Los siete locos" -Roberto Arlt
Un temblor de locura le estrmecía mientras pensaba esto.
Sabía ¡Ah, qué bien lo sabía!, que estaba gratuitamente ofendido, ensuciando su alma.Y el terror que experimentaba el hombre que en una pesadilla cae al abismo en que no morirá, padecíalo él mientras deliberadamente se iba enlodando
“Ciudad de la noche espantosa” (1870) de James Thomson
En la Ciudad de la Noche, pero no del
dormir;
No hay en ella dulce sueño para la mente
fatigada;
Las horas se arrastran despiadadas como
años y siglos,
Una noche parece un infierno sin fin. Esta
horrible tensión
Del pensamiento y la conciencia que no
cesa,
O que el estupor de un momento no hace
sino aumentar,
Ésta, más que maldita, enloquece allí a
los desdichados.
de "Los siete Locos" de Roberto Arlt
Pero él ya estaba vacío, era una cáscara de hombre movida por el automatismo de la costumbre
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